HISTORIA DE LA HACIENDA SAN JOSE DEL CARMEN DE EL HUIQUE

La Casa

El valle de Colchagua fue una de las principales zonas agrícolas del país. La historia particular de la casa patronal de la antigua hacienda San José del Carmen de El Huique, hoy museo, se remonta al siglo XVIII, período de la colonia en Chile cuando existía la hacienda Larmagüe.

 

Larmagüe fue una hacienda importante de grandes dimensiones que llegó a alcanzar las 30.000 hectáreas, propiedad de don Juan de Quiroga y Losada quien recibió estas mercedes de tierra en 1613.

 

Esta hacienda tuvo diversos propietarios entre 1613 y 1756, cuando fue adquirida por doña María Paula Mercedes de Lecaros y Lecaros, desposada por el Coronel de los reales ejércitos don Pedro Gregorio de Echenique, quien fue el primer Echenique en llegar a Chile desde el Valle del Baztán, territorio montañoso ubicado al norte de España en Navarra.

 

Larmagüe fue dividida por primera vez en dos haciendas en el año 1790, entre los hijos de don Pedro Gregorio, quedando Almahue para don Antonio y El Huique para don Miguel de Echenique y Lecaros. Don Miguel, casado con doña María del Carmen Bascuñan y Ovalle disfrutó muchos años de su propiedad hasta que tomo la determinación de dividir su hacienda en vida para cada uno de sus tres hijos varones.

 

De esta forma en el año 1828 su hijo mayor José Miguel tomó la parte mejor explotada llamada Principal, su hijo José Manuel quedó con El Medio y su hijo menor Juan José con el sector llamado Abajo, tierras conocidas como la Quisca por tener espinos y malezas.

 

Don Juan José bautizó estas tierras con su nombre y el de su madre, quedando así hasta nuestros días como San José del Carmen de El Huique. todo el período de la Primera Guerra Mundial en el viejo continente, regresaron cargados de recuerdos en 1928, año en que falleció doña Gertrudis. Su hija Elena Errázuriz Echenique heredó la propiedad.

 

Ella amaba esta casa y sus tierras colchagüinas, se ocupaba personalmente de cada detalle para conservar todos sus tesoros familiares. La hacienda desarrollo a través de su historia una identidad propia que perdura hasta hoy, un ejemplo de ello es el “bonete huicano”, sombrero de copa en punta con ala ancha, confeccionado en lana de oveja prensada y bordado a mano.

 

Doña Elena vivió con esperanzada en ver El Huique proyectado en el tiempo, por lo que solicitó encarecidamente a sus hijos en su testamento, no enajenaran la propiedad, tampoco la partieran entre ellos y conservaran su mobiliario y tradiciones.

 

Falleció en 1966 preocupada por la suerte de la hacienda, al año siguiente el fundo fue expropiado por motivo de la reforma agraria y la próspera hacienda San José del Carmen de El Huique se perdió para siempre.

Sus hijos, excepto doña Gabriela que ya había fallecido, cumplieron su deseo en mantener la propiedad, pero sin el campo para generar ingresos se tornaba cada vez más difícil conservarla.

Doña Teresa luchó hasta el final de sus días por El Huique, ella y sus hermanos decidieron legar la propiedad a una institución permanente que pudiese conservarla original.

Por este motivo don Renato, don Federico y doña Teresa donaron al Ejército de Chile la parte de la propiedad que no había sido expropiada.

Solicitaron se respetara los deseos de su madre en conservar todo el mobiliario y planta original, además de contratar al personal que se encontraba hasta ese momento trabando en la casa.

 

De esta forma la descendencia Echenique tuvo en poder estas tierras desde 1756 hasta 1975. Bajo el titular, “Presidente recibió Monumento Histórico Nacional”, los diarios publicaban la noticia, el Comandante en Jefe del Ejército, Capitán General Augusto Pinochet Ugarte recibió la propiedad a nombre de la Institución de manos de sus dueños.

 

Comenzó así una nueva vida para El Huique, la propiedad se conservó como casa de huéspedes hasta 1994, cuando la Institución eligió otro destino para ella, crear un museo abierto a la comunidad con el fin de conservar, comunicar y exhibir con propósitos de estudio, educación y deleite para las actuales y futuras generaciones este invaluable patrimonio.

 

Dos años de trabajos tomó iniciar las actividades y el 29 de agosto de 1996, la casa patronal hoy Museo Histórico Costumbrista y Agrícola, abrió oficialmente sus puertas al público de forma permanente, para difundir su historia y mostrar la belleza del lugar.

 

 Don Juan José Echenique y Bascuñan contrajo matrimonio con doña Rosario de Yaneti y Mujica, comenzando en el año 1829 la construcción de esta hermosa propiedad que incluía la casa patronal con 22 patios e iglesia.

 

La nave central de este volumen fue terminado en 1852 con la autorización escrita del Vaticano, un año antes había fallecido su esposa doña Rosario, por lo que contrajo segundas nupcias con la sobrina de su primera mujer doña Jesús Mujica y Echaurren, con ella tuvo una sola hija, doña Gertrudis Echenique y Mujica.

 

Al heredar las fértiles tierras de Colchagua, estas vieron nacer una nueva familia conformada por la propietaria de la hacienda doña Gertrudis Echenique y Mujica y don Federico Errázuriz Echaurren, su primo en segundo grado y vecino de la hacienda Colchagua.

 

Don Federico aportó al patrimonio familiar las tierras de Pupilla y los Maquis. Precisamente la unión de estos terrenos lo motivo a construir un puente sobre el río Tinguiririca el año 1888, llamado Puente Tapado por tener un techo liviano que servía para guarecerse de la lluvia y capear el calor en verano, fue el primer puente techado de Chile en su época. Una de las tantas crecidas del río se lo llevó una noche de lluvia en el año 1957.

 

Hoy permanece otra estructura en el mismo lugar donde se encontraba el original conservando su hermosa vista. Este matrimonio tuvo seis hijos de los cuales llegaron a adulto dos de ellos, don Federico, quien fue presidente de la Cámara de Diputados pero falleció cerca de los 23 años de edad y doña Elena Errázuriz Echenique, quien continuó la descendencia. Hija y nieta de presidentes, se casó con el diplomático don Renato Sánchez de Loria y García de la Huerta, tuvo cuatro hijos, doña Gabriela, don Renato, don Federico y doña Teresa. Debido a la profesión de su esposo viajaban constantemente, esto los hizo permanecer catorce años en Europa.

Copyright © 2013 Museo San José del Carmen de El Huique.
Comuna de Palmilla
Todos los derechos reservados
Visitas diarias: 0
Total visitas: 2