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La comuna de Palmilla se encuentra inserta
entre la cuenca del río Tinguiririca y los cordones
montañosos de colinas bajas separando la depresión
intermedia de los cordones costeros. El río Tinguiririca
se extiende sobre una llanura amplia y de topografía
plana.

Vista del Puente Tapado sobre el
Río Tinguiririca
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La localidad de San José del Carmen
de El Huique se encuentra ubicada en el centro del territorio
de la comuna, localizada en la ribera oriental del río
Tinguiririca. En su parte central es atravesada por el canal
Huicano y en su límite norte por el canal de Crucero.
Durante el siglo XIX la agricultura constituía
la base de la economía de Chile, representando "la
hacienda" el centro de la estructura social de la época.
El núcleo de la Ex - Hacienda San José
del Carmen de El Huique lo constituía el conjunto arquitectónico
de las casas. Alrededor de la casa patronal se ubicaban las
viviendas de inquilinos, la lechería, la escuela, talleres,
bodegas y cine, entre otras construcciones. Este establecimiento
autosuficiente albergaba a centenares de personas conformando
un centro de producción agrícola y ganadero.
| La propiedad tiene sus orígenes
en la gran Hacienda Larmagüe, la cual alcanzó
las 30.000 hectáreas en el siglo XVIII. Este fundo
era propiedad de doña María Paula Mercedes
de Lecaros y Lecaros, casada con don Pedro Gregorio de
Echenique. |
Piedra
para moler grano
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Fanal
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Larmagüe fue dividida por primera vez en 1789
entre los hijos de don Pedro. El Huique para don Miguel
de Echenique y Lecaros y Almagüe para su hermano
Antonio. Posteriormente don Miguel dividió la
propiedad en 1828 entre sus tres hijos varones. Don
Juan José Echenique y Bascuñan comenzó
a construir la actual casa patronal en 1829 terminando
la capilla en 1852, años después se construyó
el pórtico y campanil de 23 metros de altura.
Comenzó a funcionar ese mismo año con
la autorización escrita del Vaticano, documento
que permanece en el museo.
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| Don Juan José Echenique
tuvo solamente una hija, doña Gertrudis Echenique
y Mujica, quien heredó todos los bienes de sus
padres. Se casó con don Federico Errázuriz
Echaurren , destacado hombre público que llegó
a ser Presidente de Chile entre 1896 y 1901. Su hija doña
Elena Errázuriz Echenique heredó la propiedad
en 1928 luego de fallecer su madre. Contrajo matrimonio
con el diplomático don Renato Sánchez de
Loria y García de la Huerta, con quien tuvo cuatro
hijos: Gabriela, Renato, Federico y Teresa Sánchez
de Loria Errázuriz. |

Juego de tetera, azucarero
y bandeja de fierro enlozado
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Esta hacienda desarrolló a través
de su historia una identidad propia que perdura hasta hoy,
un ejemplo de ello es el "bonete huicano", sombrero
de copa en punta con ala ancha, confeccionado en lana de oveja
prensada, bordado a mano con escenas del campo y flores de
vivos colores, testimonio de ello son el bonete con las iniciales
de don Juan José Echenique y las fotografías
de principios del siglo XX.
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Bonete Huicano
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Habitación de Doña
Elena Errázuriz Echenique,
propietaria de la hacienda Sánchez de Loria Errázuriz
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Al fallecer doña Elena en 1966
pidió a sus hijos en testamento que conservaran El
Huique y sus tradiciones, respetuosos de cumplir los deseos
de su madre y siendo ya imposible mantener el total de la
hacienda, luego de su división como consecuencia de
la reforma agraria de 1967, sus últimos dueños
la familia
Sánchez de Loria Errázuriz, decidieron traspasar
el inmueble que habían heredado de su madre al Ejército
de Chile en 1975.
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Tintero y timbre del
Presidente Federico Errázuriz Echaurren
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La casa de la antigua hacienda,
hoy museo, está estructurada a base de corredores
y patios que se sueceden unos a otros, está construida
con pastelones de ladrillo sólido en los pisos,
teja de arcilla en los techos, madera y adobe. Esta
completamente alhajada con mobiliario del siglo XIX
y principios del XX.
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Los diversos terremotos que han
afectado a la zona central a lo largo de los años
y la inundación de 1986, cuando el río
Tinguiririca se salió de su curso, han ocasionado
daños de diversa consideración a la
antigua casa patronal, especialmente por la alta sesibilidad
del adobe frente al agua.
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Habitación del Presidente
Federico Errázuriz Echaurren
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El proceso de conservación
y restauración del museo se ha dirigido principalmente
a recuperar la casa patronal en su arquitectura, habitaciones,
pisos y jardines, y a conservar su contenido y colecciones
con el criterio de la mínima intervención.

Patio de la cocina, Noria para sacar agua del pozo
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